Graham Bonnet en Bogotá fue mucho más que un concierto. La visita del legendario cantante británico dejó dos jornadas memorables: un exclusivo meet & greet el miércoles 15 de julio y, dos días después, un emotivo concierto en el Ace of Spades que confirmó que el profesionalismo, el carisma y la conexión con el público siguen siendo parte esencial de su legado.
Un encuentro cercano con los fanáticos
El Dynasty Galería Bar fue el escenario elegido para el meet & greet realizado el miércoles 15 de julio de 2026. Desde las 8:30 p. m., el equipo de Undercover Shows dispuso un espacio donde Graham Bonnet Band compartiría con sus seguidores mediante una firma de autógrafos y una sesión de fotografías.

A pesar de tratarse de un miércoles en plena mitad de semana, una gran cantidad de aficionados se acercó al lugar con un mismo objetivo: llevarse un recuerdo imborrable de una de las voces más importantes de la historia del hard rock.
La banda llegó puntualmente y, tras unas palabras de bienvenida por parte del organizador Miguel Usaquén, agradeciendo tanto a los músicos como a los asistentes, comenzó oficialmente la jornada.

Uno de los anuncios más llamativos de la noche fue la presentación oficial del cómic biográfico de Graham Bonnet, realizado por Comic Busters, cuyos ejemplares estarían disponibles para la venta durante el concierto del viernes.
Con orden y paciencia, los asistentes fueron pasando uno a uno con auténticos tesoros para cualquier coleccionista: vinilos, CDs, afiches, boletas del concierto e incluso chaquetas que terminaron convertidas en piezas únicas gracias a las firmas de la banda.

El foco de atención estuvo naturalmente sobre Graham Bonnet y Beth-Ami Heavenstone, bajista de la agrupación y esposa del cantante. Ambos firmaron cada objeto con una sonrisa y dedicaron unos minutos para conversar con cada fan, sorprendidos por el cariño del público colombiano y por la cantidad de material perteneciente a las distintas etapas de la carrera de Graham, desde Rainbow y Michael Schenker Group hasta Alcatrazz e Impellitteri.
Más que una simple firma de autógrafos, el encuentro permitió apreciar el lado más cercano y humano de la banda. No hubo afán. Cada fotografía, cada firma y cada conversación recibieron el tiempo necesario para hacer sentir especial a quienes esperaron durante años la oportunidad de conocer a uno de sus ídolos.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando Conrado Pesinato tomó la palabra para realizar un brindis en honor a Fausto Usaquén.
«Fausto es el culpable de que Graham esté aquí».
La frase despertó una mezcla de aplausos y emoción entre los presentes. Fausto fue el responsable de traer por primera vez a Graham Bonnet a Colombia en 2023 y, tras su fallecimiento en un accidente en 2024, su legado continúa vivo gracias al trabajo de Undercover Shows y de quienes han decidido mantener vivo ese sueño.

Entre sonrisas, lágrimas, palabras de admiración y recuerdos firmados, los asistentes se despidieron de la banda. Al día siguiente, el jueves 16 de julio, Graham Bonnet Band continuó su paso por Colombia con una presentación en el Teatro Matacandelas de Medellín, antes de regresar a la capital para el esperado concierto del viernes 17 en el Ace of Spades, donde culminaría su visita al país.

Graham Bonnet en Bogotá: el concierto en Ace of Spades
El viernes 17 de julio llegó finalmente la cita en el Ace of Spades de Bogotá.
Aunque la apertura de puertas estaba programada para las 7:30 p. m., desde las 6:00 ya comenzaban a llegar los primeros seguidores. Poco después de las 8:00 p. m. se permitió el ingreso al recinto y rápidamente los primeros puestos quedaron ocupados n por quienes buscaban vivir el concierto lo más cerca posible del escenario.

Con una asistencia cercana al 80 % del aforo, el ambiente fue creciendo mientras DJ Neon Knights mantenía la energía con una selección de clásicos del hard rock y el heavy metal de los años ochenta, preparando el terreno para la aparición de la banda.
Poco antes de las 10:00 p. m. las luces se apagaron y comenzó a sonar la introducción de Eyes of the World. Uno a uno fueron apareciendo Conrado Pesinato (guitarra), Alessandro Bertoni (teclados), Kyle Hughes (batería), Beth-Ami Heavenstone (bajo) y finalmente Graham Bonnet, fiel a su imagen de siempre: camisa de manga larga, corbata y sus inconfundibles gafas de sol.
La respuesta del público fue inmediata. Desde los primeros acordes comenzaron los coros que acompañaron buena parte del repertorio durante la poco más de una hora que duró la presentación.

Profesionalismo por encima de las dificultades
Uno de los aspectos más admirables de la noche fue el profesionalismo demostrado por la banda.
Graham Bonnet interpretó gran parte del concierto sentado en una butaca ubicada en el centro del escenario, consecuencia de la cirugía de reemplazo de tobillo a la que fue sometido en marzo de este año. Durante el meet & greet incluso había llegado apoyándose en un bastón. Aun así, en varios momentos se puso de pie para acercarse al borde del escenario, saludar y estrechar la mano de sus seguidores.
El propio Graham explicó que el inicio del concierto se retrasó porque Beth-Ami Heavenstone había presentado un problema de salud durante la tarde. Aun así, ambos decidieron subir al escenario y cumplir con el compromiso adquirido con el público colombiano. El gesto fue recibido con una cálida ovación.

Un recorrido por toda una carrera
El repertorio fue un auténtico viaje por la trayectoria de Graham Bonnet, con canciones de Rainbow, Michael Schenker Group, Alcatrazz y algunos momentos de su carrera solista, despertando constantemente la nostalgia entre los asistentes.
Las visuales proyectadas durante el concierto combinaron ilustraciones del cómic biográfico con imágenes de la banda y del público, todo bajo la dirección de DJ Neon Knights, quien además de encargarse de la música previa al espectáculo también fue el ilustrador del cómic.
Aunque el sonido presentó algunas dificultades durante los primeros minutos, la situación fue mejorando progresivamente gracias al trabajo conjunto del equipo técnico del Ace of Spades y a las constantes indicaciones de Conrado Pesinato, logrando que el resto del concierto transcurriera con una mezcla mucho más equilibrada.

Los momentos más memorables
Más allá de la figura de Graham Bonnet, cada integrante tuvo su espacio para destacar.
Alessandro Bertoni ofreció un brillante solo de teclado que incluyó fragmentos de Lazy, el clásico de Deep Purple, acompañado posteriormente por el resto de la banda.
Después de Desert Song, Kyle Hughes tomó el protagonismo con un espectacular solo de batería que desembocó en un medley de Jet to Jet, War Pigs y Stargazer, arrancando una de las mayores ovaciones de la noche.
Pero el instante más esperado llegó cuando Conrado Pesinato anunció, entre bromas, que interpretarían «una canción por primera vez». Sin poder contener la risa, comenzó a ejecutar los primeros acordes de Since You’ve Been Gone.
La reacción fue inmediata.
El público cantó cada palabra, levantó sus teléfonos para inmortalizar el momento y muchos terminaron abrazándose con lágrimas en los ojos. Fue, sin duda, el punto más emotivo de toda la presentación y el instante en que quedó más evidente la extraordinaria química entre la banda y los asistentes.
Más adelante, Conrado volvió a levantar su copa para dedicar nuevamente el concierto a Fausto Usaquén, invitando al público a brindar por quien hizo posible la primera visita de Graham Bonnet a Colombia.
La primera parte del repertorio concluyó con Assault Attack, pero el público quería más. El cierre llegó con dos clásicos imprescindibles: Too Young to Die, Too Drunk to Live y Lost in Hollywood, poniendo punto final a una noche que, aunque concluyó de forma algo apresurada debido al estado de salud de Graham y Beth, dejó una enorme satisfacción entre los asistentes. Antes de retirarse, los demás integrantes de la banda lanzaron baquetas y otros recuerdos al público mientras dedicaban unos últimos saludos desde el escenario.

Una experiencia que va más allá del concierto
Si el meet & greet permitió conocer el lado más cercano y humano de Graham Bonnet Band, el concierto confirmó por qué el cantante continúa siendo una figura fundamental dentro de la historia del hard rock.
Lejos de ofrecer una presentación basada únicamente en la nostalgia, la banda demostró compromiso, profesionalismo y un profundo respeto por el público colombiano. A pesar de las limitaciones físicas de Graham, del estado de salud de Beth y de algunos inconvenientes técnicos al comienzo del espectáculo, ninguno de esos factores logró eclipsar una noche marcada por la emoción y la complicidad entre músicos y asistentes.
La visita de Graham Bonnet dejó algo más que un concierto y una sesión de autógrafos. Dejó el recuerdo de dos jornadas donde el legado de una leyenda del rock se vivió de cerca, tanto fuera como dentro del escenario, reafirmando que la verdadera grandeza de un artista también se mide por la forma en que decide responder cuando las circunstancias no son las ideales.















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