El guitarrista de la banda de groove metal eligió su disco predilecto de todo el catálogo. Explicó por qué considera que esa producción de 2003 captura la esencia cruda del grupo.
Con diez producciones de estudio en su historia, la agrupación estadounidense Lamb Of God ha construido una de las carreras más sólidas del metal contemporáneo. En consecuencia, el guitarrista Mark Morton se animó a destacar cuál es su trabajo discográfico favorito entre todo su catálogo.
El músico eligió sin dudar «As The Palaces Burn», el segundo álbum de la banda lanzado en el año 2003.

⚡ Abstracción, imperfección y la llama del sonido original
Por una parte, Morton explicó en una reciente entrevista para Gear4Music las razones de su elección personal. En efecto, el guitarrista considera que ese álbum representa el momento exacto en que la agrupación comenzó a definir su identidad compositiva.
A pesar de las limitaciones de producción de la época, el artista valora la vibra incandescente que quedó registrada en las cintas.
«Creo que hay algo muy único en ese disco. Es el sonido de la banda empezando a pararse sobre sus propios pies. Es ingenuo y abstracto al mismo tiempo. No suena particularmente muy bien, pero suena en llamas, ardiendo en rojo y amarillo», confesó Morton.
Así mismo, el músico destacó que la instrumentación simple permite que cada canción conserve su propio carácter de principio a fin.
🔄 El cimiento del groove metal moderno
Por otro lado, la producción contó en su momento con el trabajo del recordado Devin Townsend en la consola. Por lo tanto, «As The Palaces Burn» se convirtió en la maqueta cruda de lo que la banda refinaría años más tarde en clásicos como «Ashes of the Wake».
De igual manera, Morton concluyó que esa etapa temprana capturó la energía genuina que terminó consolidando a Lamb Of God en la cúspide de la escena mundial.
🎙️ Riff de cierre
Escuchar a Mark Morton elegir un disco visceral e imperfecto como «As The Palaces Burn» sobre producciones hiperpulidas te demuestra la mentalidad de un verdadero músico de groove metal. En la consola de Roll The Radio sabemos muy bien el impacto de ese trabajo de 2003: con himnos como «Ruin» o «11th Hour», la banda de Virginia le dio un puñetazo en la mesa al metal americano y nos avisó a todos de qué estaban hechos.
Por otro lado, que el propio guitarrista reconozca que la producción suena cruda pero encendida en fuego demuestra que la actitud y la fuerza siempre le van a ganar a la perfección técnica de estudio. Un disco fundamental para entender la evolución de las guitarras afiladas en el nuevo milenio.
¿Para ustedes cuál es el disco cumbre en la carrera de Lamb Of God, muchachos? Los invito a dejar sus comentarios en nuestro portal web y a mantener la sintonía en Roll The Radio.













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