Después de una década de espera, Tygers of Pan Tang finalmente regresó a Colombia para demostrar que la llama de la New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM) sigue más viva que nunca. El Ace of Spades de Bogotá fue testigo de una jornada que reunió lo mejor del talento nacional y culminó con una actuación memorable de los británicos, quienes eligieron la capital colombiana para cerrar su South America Roar Tour 2026.
Los fanáticos comenzaron a arribar al recinto de la Avenida Boyacá desde el final de la tarde para no perderse este esperado acontecimiento. La mercancía oficial de la banda ofrecía diferentes diseños de camisetas con precios entre los 60.000 y 80.000 pesos, además de material de la agrupación colombiana Kull Trigger.


Las bandas nacionales calentaron la noche
Pasadas las 7:00 p.m. llegó el turno de Ripper. El cuarteto oriundo de Popayán, liderado por Juan David Hoyos, descargó todo su arsenal de speed, heavy y thrash metal para los asistentes que comenzaban a ingresar al recinto. Durante casi 40 minutos calentaron el ambiente con una presentación enérgica que incluyó una sólida versión de «The Sentinel» de Judas Priest.

Cerca de las 8:00 p.m. fue el turno de Electric Blue. La banda bogotana, con algunos cambios en su alineación, transportó al público a los años dorados del hard rock y el heavy metal ochentero gracias a sus riffs pegajosos y destacados solos de guitarra. Aunque un inconveniente con el redoblante de la batería interrumpió momentáneamente la presentación, la producción reaccionó con rapidez y el show continuó sin mayores contratiempos, cerrando con el tema «Electric Blue».

La siguiente agrupación en subir al escenario fue Visions. Con su heavy metal tradicional lograron que la creciente audiencia levantara los puños y sacudiera la cabeza al ritmo de canciones de su EP Point of No Return. La banda también rindió homenaje al heavy metal alemán interpretando «Heavy Metal Queen» de Trance. Fueron 45 minutos de guitarras gemelas, cuero, taches y actitud metalera.

Kull Trigger presentó oficialmente a Annie McCausland
El cierre de la cuota nacional estuvo a cargo de Kull Trigger. La agrupación santandereana, radicada actualmente en Bogotá, subió al escenario sobre las 9:30 p.m. para presentar oficialmente a su nueva vocalista, Annie McCausland.

Con un divertido video explicando cómo prepararse para hacer headbanging, la banda inició una presentación que evidenció una nueva etapa artística. Tal como habían adelantado Héctor Sebastián y Juan Felipe «Pipe» Galvis en entrevista con Roll the Radio, la propuesta escénica apunta ahora hacia una faceta más teatral.

Basando gran parte de su repertorio en Primal Abilities y adelantando algunas composiciones nuevas, la banda destacó con canciones como «1618», «Hammer on the Steel» y «Empire V». El cierre tuvo un momento especial cuando el público y la agrupación celebraron el cumpleaños de «Pipe», arrancando aplausos y sonrisas entre los asistentes.


Tygers of Pan Tang conquistó Bogotá
A las 10:40 p.m., mientras el equipo técnico realizaba los últimos ajustes sobre el escenario, Robb Weir apareció para pedir diez minutos más al público, explicando que la banda había llegado directamente desde el aeropuerto al recinto.
La espera valió la pena.
A las 10:50 p.m. aparecieron sobre el escenario Robb Weir (guitarra), John Foottit (guitarra), Huw Holding (bajo), Craig Ellis (batería) y el carismático vocalista Jacopo «Jack» Meille, formación que ha trabajado junta durante los últimos cinco años.
La descarga comenzó de manera contundente con «Euthanasia», «Gangland» y «Keeping Me Alive», tres clásicos que pusieron inmediatamente a cantar y saltar a los asistentes.

El setlist recorrió distintas etapas de la carrera de la banda, combinando canciones clásicas con material más reciente, aunque con especial énfasis en dos de sus trabajos más emblemáticos: Wild Cat y Spellbound.
La conexión con el público fue inmediata. Jack Meille se convirtió en el maestro de ceremonias de la noche, interactuando constantemente con los asistentes y recordando que la banda no visitaba Colombia desde 2016. Fue él quien presentó uno de los momentos más celebrados de la velada con «Only the Brave».
Los músicos también compartieron una anécdota sobre su reciente gira por España junto a FM, donde les habían advertido sobre la pasión del público colombiano. Bastaron unos pocos minutos para comprobar que la fama era totalmente merecida.

Uno de los instantes más emotivos llegó con «Paris by Air». Antes de interpretarla, la banda comentó que incluso los metaleros más duros tienen canciones capaces de derretirles el corazón. La reacción del público confirmó sus palabras.
La primera parte del show concluyó con «Hellbound», uno de los himnos más representativos de Spellbound, cantado prácticamente de principio a fin por los asistentes.
Una banda en estado de gracia
Es imposible no destacar el desempeño de Jacopo «Jack» Meille. Su voz se mantuvo impecable durante toda la presentación, alcanzando cada nota con potencia y precisión pese al desgaste acumulado de la gira sudamericana.
La química entre Robb Weir y John Foottit fue igualmente sobresaliente. Cada riff, armonía y solo de guitarra evidenció la experiencia de una banda que, después de más de cuatro décadas de trayectoria, sigue sonando compacta, poderosa y plenamente vigente.

Un cierre épico para el South America Roar Tour 2026
El encore comenzó con unas palabras de Robb Weir que arrancaron aplausos inmediatos:
«Ace of Spades is the best place to play».
Acto seguido llegaron los acordes de «Love Don’t Stay», interpretada prácticamente por completo por el público bogotano, antes de que la banda pusiera punto final a la noche con una explosiva versión de «Suzie Smiled».
La euforia fue total.
Balance final
Con una asistencia cercana al 70 % de la capacidad del recinto, una destacada participación de las bandas nacionales y una organización que respondió adecuadamente a los pequeños inconvenientes técnicos de la jornada, el evento dejó un balance altamente positivo.
Aunque la asistencia fue buena durante toda la noche, siempre será deseable que más aficionados lleguen desde temprano para apoyar a las agrupaciones nacionales, cuyo nivel artístico quedó ampliamente demostrado sobre el escenario.
Más de cuarenta años después de su fundación, Tygers of Pan Tang sigue siendo uno de los grandes estandartes de la Nueva Ola del Heavy Metal Británico. Su regreso a Colombia fue una demostración de vigencia, pasión y entrega que terminó electrificando a todos los presentes en el Ace of Spades.














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